He regresado al Gimnasio pues las fiestas navideñas hicieron que mi humilde organismo ganara 4 kilogramos de masa inútil, así pues, había que tomar medidas extremas si no quería convertirme en un ballenato. Tae Bo fue mi primera clase (y por poco la ultima) después de 5 meses de ausencia, la carrilla que nos dieron fue inhumana y personalizada (tomemos en cuenta que solo había dos víctimas, es decir solo yo y una señora cincuentona tomamos la clase), sude como cerdo y dos veces estuve a punto de vomitar, se me puso la cara roja y me dio el dolor del caballo:
Instructora: ¡Vamos, vamos, no dejes de patear! Tunchistunchis tunchis tunchis (música para hacer ejercicio )
Marce: ya no puedo! tunchis tunchis Tengo el dolor del caballo! Tunchistunchis tunchis tunchis
Instructora: ¡eso te pasa porque respiras por la boca! tunchis tunchis ¡Respira por la nariz! Tunchistunchis tunchis tunchis
Marce: ¡No puedo! tunchis tunchis alergia! ¡Tengo Tunchistunchis tunchis tunchis
Instructora: huuuuuuu Tunchistunchis tunchis tunchis
Pero lo más raro llego al final, cuando hicimos los estiramientos. La instructora me pidió que me acostase boca abajo, así ella podría “estirarme”, lo hice de esa manera, me acosté boca abajo y me relaje.
De repente sentí que me tomaba de los pies y me empezó a arrastrar por toda la duela del gimnasio, yo no sabía si quejarme o atacarme de la risa por la ridícula situación, luego me tomo de los brazos y me arrastro de la misma manera, para rematar me pidió que respirara y cuando iba a soltar el aire me empezó a golpear con los puños cerrados en la espalda, lo cual hiso que yo soltara el aire e hiciera con la boca un ruido bastante escatológico y vergonzoso, por ultimo me tomo de los hombros y me zangoloteó cual gelatina resbalosa. Yo no podía aguantarme la risa y la vergüenza, lo gracioso es que yo en verdad quede muy relajada. He de repetirlo…






















Este es el carrito, si lo ven hechen un grito






Tampoco se si reír o llorar
