El hombre desconocido
Me desperté viendo hacia mi lado derecho, estaba sola, yo ya sabía que estaba sola. Sentía el cuerpo pesado cuando me levante. Me llamo la atención que estuviera tan oscuro, ¿era tan tarde?, camine a la cocina para ver el reloj, eran las 3:00 PM, es verdad que era tarde para despertarse pero no para que el cielo estuviera negro, no importo mucho. Carlos no tardaba en regresar del trabajo así que debía bañarme rápido, abrí la regadera y regrese por mi toalla que se había dejado secando el día anterior en una silla.
De repente vi a un hombre, estaba en el cuarto de la tele, el también me vio y sonrió, yo me quede pasmada, el se movió para un lado, lentamente y a mi solo se me ocurrió correr por el celular que estaba en el tocador, junto a otras muchas cosas que desordenadamente había dejado afuera del cajón, apenas lo tuve en mis manos corrí a toda prisa para encerrarme en el baño y alcance a ver que el hombre desconocido agarraba un tubo y corría hacia mí con la misma sonrisa tan perturbadora. Me encerré en el baño y el corazón me latía muy rápido, entonces quise marcar para pedir ayuda pero con terror me di cuenta que no era el celular lo que había agarrado, sino un botecillo de crema. De pronto la puerta empezó a sonar con los golpes de aquel hombre desconocido, logro abrirla un poco, solo un poco porque en ese momento yo empujaba para no dejarlo entrar, me solté llorando y grite muy fuerte; ¡Esto no puede estar pasando! ¡No manches! ¡No manches! ¡Despiértate! ¡Despiértate!!!!...
Me desperté viendo hacia mi lado derecho, estaba sola, yo sabía que estaba sola. Sentía el cuerpo pesado cuando me levante. Me llamo la atención que tenia lagrimas en los ojos, me asome por la ventana y pude ver que era un precioso día soleado, camine para ver el reloj, eran las 3:00 PM.
